Si has pensado en adquirir una mascota “ADOPTALA”. Cuando adoptamos un animal de compañía, es mucho mas agradecida que cualquier otra comprada, ya que ellas han sufrido el desprecio y el abandono, sin mencionar que muchos de ellos son maltratados física y emocionalmente. Por todo lo que han pasado, cuando alguien los adopta ellos entregan todo su amor, fidelidad, y su VIDA entera.
Antecedentes
históricos.
En 1669, Jonh Locke defendía que la relación con animales, tenía una función sociabilizadora. Empezaron a promulgarse las primeras teorías sobre la influencia de los animales de
compañía y su uso con enfermos mentales, indicando que el trato con estos animales, despertaba sentimientos sociales en dichas personas, y se encontraban más relajadas y tranquilas.
El primer uso de animales de compañía como terapeutas, se registró en Inglaterra 1972, el psiquiatra William Tuke, pionero en aplicar la terapia asistida con animales en un
centro psiquiátrico, propiciando valores humanos y autocontrol en los enfermos, mediante el refuerzo positivo.
En 1867, en Alemania, se utilizaron con enfermos epilépticos.
Ya en el siglo XX, se utilizaron como refuerzo en la rehabilitación de veteranos de guerra en EEUU: la Cruz Roja Americana organizó en el Centro para Convalecientes del Ejército del Aire (Army
Air Force Convalescent Center), el primer programa terapéutico de rehabilitación de los aviadores.
El
psiquiatra Boris M. Levinson en 1953 y su perro Jingles, de manera
inesperada. Recibe en la consulta de su casa a un niño con graves problemas de retraimiento hacia lo que le rodea. Al no estar programada esta visita, su perro estaba presente y comprueba como el
niño reacciona positivamente ante la presencia del perro. Decide ir incorporando a las sesiones esta interacción entre el perro y el paciente, comprobando gran mejoría en el estado mental del
niño, ayudaba a los pacientes a tranquilizarse, comunicarse y expresar sus emociones. Esto le impulsa a llevar a cabo una amplia investigación que le lleva a sentar las primeras bases de lo que
hoy conocemos como T.A.P.
Poco después publicó el libro “El perro como coterapeuta”, en su libro relata las experiencias vividas junto a su perro y pacientes introvertidos que perdían todas sus
inhibiciones y miedos gracias a la presencia del perro en el consultorio, favoreciendo la comunicación entre psiquiatra y paciente.
A lo largo de todos estos años, se desarrolla la terapia asistida con otros animales: Gatos, Tortugas, Delfinoterapia.
En la antigua Grecia, se daban paseos a caballo como parte de las terapias para aumentar la autoestima en personas que padecían enfermedades incurables, Equinoterapia.
En el siglo XVII ya se utiliza al caballo en tratamientos de rehabilitación para personas con alto grado de discapacidad.
